Seguimos con nuestro repaso a algunas de las categorías de los premios de la Academía de Hollywood y en esta ocasión vamos a pararnos en los maravillosos trabajos realizados por las cinco mujeres nominadas a mejor actriz de reparto.
Creo que el trabajo que se realiza en las actuaciones de reparto de las nominadas hablan por sí sólo y encumbran a películas un escalón o dos por encima de lo que estarían sin su aportación.
En esta categoría, igual que ocurría en la de MEJOR PELICULA ANIMADA tratada en un artículo anterior, hay una clara favorita para todos. Y no es por nada. Allison Janney debe ser y será la mejor actriz de reparto del año por su maravilloso trabajo en Yo, Tonya. Una madre que ninguno quisiéramos tener y que sobrepasa en demasía la dureza como motivación que se ha visto en títulos donde teníamos al progenitor duro como hilo para la superación del protagonista. La caracterización ayuda mucho a que nos creamos el papel de Janney pero la actriz hace suyo el personaje y consigue que el espectador aborrezca cada palabra que sale de sus labios. Pero si me debo quedar con algo de LaVona, personaje al que interpreta Allison Janney, es con su mirada. Su mirada expresa tanto odio como sus palabras, pero en algunos planos te parece ver en sus ojos una luz de pesar contradiciendo la maldad que brota de su boca. Un trabajo maravilloso merecedor de la preciada estatuilla dorada.
Muy destacable también Laurie Metcalf en el papel de Marion McPherson. Interpretando magistralmente a otra madre, esta vez en la sobresaliente Lady Birth. La naturalidad que desprende esa madre que tiene que lidiar con la rebeldía propia de la edad de su hija hace que el personaje te cautive. Los planos que comparte con la maravillosa Saoirse Ronan son lo mejor de toda la cinta, sin embargo, se guarda para el final el robo de la emoción mayúscula en pleno clímax del guion. Un trabajo que por la extrema naturalidad con el que está procesado en cada plano es un firme candidato para aparecer en el listado final de los ganadores.
En un registro completamente distinto tenemos a la tercera madre en liza. Mary J. Blige hace un gran papel en Mudbound, película durísima y de bellísima factura. El papel de Blige es menos destacable que el de sus otras compañeras de nominaciones y, aunque hace un grandísimo trabajo, no acaba de “atraparme” como el resto de sus compañeras.
Lesley Manville es la cuarta nominada a tan ansiado premio. Un trabajo completamente mayúsculo y no se le puede poner ni un pero a la actuación de la británica. Un papel difícil en una película muy compleja donde tiene que lidiar en la mayoría de sus planos con nada menos que Daniel Day-Lewis, lo de este hombre es espectacular, y una sorprendente Vicky Krieps que ponen más en valor el maravilloso trabajo de Manville. Una hermana, secretaria, apoyo e irritación de Reynolds Woodcock, un alto modista lleno de manías que vive por y para su trabajo.
Y por último Octavia Spencer. Debo confesar que tengo debilidad con esta mujer. Su cara me llena de buen rollo y esperanza incluso en sus escenas más tristes. Son sus enormes y expresivos ojos y la forma de usar cada músculo de su cara lo que la convierte en una actriz a la que siempre tengo en muy alta consideración. En la fantástica (podemos usar ese adjetivo en todas sus acepciones) La Forma del Agua el papel de Spencer es el de compañera de trabajo y amiga de Elisa Esposito, interpretada por Sally Hawkins (OMG). Zelda Fuller, papel que interpreta Spencer, se convierte en una especie de mentora y protectora de la protagonista del film y aunque su papel es quizás menos destacable que otras compañeras de nominación, la candidez que la actriz de Alabama impregna a su personaje en sus escenas es más que suficiente para haber llegado hasta la foto finish del preciado metal. No obstante, sería una sorpresa mayúscula que la estatuilla fuera a caer en manos de la bellísima Octavia.
Así que, si tengo que apostar, apostaría sobre seguro en un premio donde la competencia es bastante alta pero hay una que sobresale a las demás. The Oscar will go to… Allison Janney.
¿Estáis de acuerdo?