En este último artículo repasaremos al alimón las categorías de mejor película y mejor director. No se trata de reseñar ni contar las películas, solo de destacar el trabajo y realizar una apuesta de lo que creemos y queremos.
Empezaremos con Call me by yor name. Gran película, aunque es cierto que me hace algo cansina en más de una ocasión y, aunque la interpretarción de Timothée Chalamet es digna de mención el resto de los personajes van de aprobado raspado. Un muy buen guion, pero la película se me queda algo floja.
Por otro lado, tenemos El instante más oscuro. No soy de biopic, pero esta película me ha encantado. Carga todo el peso de la misma en una fotografía bestial y en una actuación magistral de Gary Oldman aunque me gustaría también destacar el trabajo de Christine Scott Thomas que me parece brillante en los pocos minutos de metraje con los que cuenta. Una gran película que te llena de angustia, pero queda lejos de las grandes favoritas de la noche. Su director, Joe Wright, está nominado a mejor director y hay motivos para ello, pero como le pasa a su película hay otros trabajos que le adelantan en calidad.
La misma historia, o parte de ella, vista desde otro punto de vista también está nominada a mejor película y mejor director. Christopher Nolan y su Dunkerque me parece uno de los trabajos más destacables del año. Una forma de ver el conflicto realista donde lo importante no son los personajes sino la historia. Brillante fotografía, guion, banda sonora y dirección para un trabajo casi perfecto.
La gran sorpresa, al menos para mí, de las nominaciones a la mejor película es la Déjame salir de Jordan Peele. Una película que creo que puede tomar la nominación como el premio definitivo porque sinceramente creo que no da para más. No así su director que aunque confieso que sería una sorpresa muy muy grande que se llevara el Oscar sí creo que su trabajo está a la altura de las grandes direcciones nominadas. Planos descriptivos y un estilo de narración que me ha encantado, en una película que no pasa de ser entretenida y original.
Ladybirth, por otro lado, es una película sencilla llevada a la perfección por todos sus integrantes. Una dirección de la también nominada Greta Gerwig muy destacable, aunque sin tomar riesgos y dejando que la historia sea la auténtica protagonista. Unas actuaciones, especialmente las féminas de la cinta, brillantes y un guion cuidadísimo donde destacan los momentos de madre e hija. Una película para estar muy en lo alto, aunque no para el premio final.
Otra de las películas finalistas es El hilo invisible. Me gustó mucho está película porque es una película donde su trio protagonista se echa a la espalda todo el peso de la misma. Con un final apoteósico y unas actuaciones tan grandes, era necesario que rezara al menos en la foto finish al premio.
Una de las películas que menos veo en esta categoría es The Post. Me pareció una película correcta, pero sin pasar de ahí. No tiene el drama o la sensación de angustia que parece querer transmitirnos y creo que es un proyecto fallido del gran Steven Spielberg.
Y quedan las dos favoritas, las dos más grandes:
Tres anuncios en las afueras es una historia sencilla que se me enrevesando a medida que van pasando los minutos y con unos cuantos giros de guion brillantísimos mantiene el interés del espectador en todo momento. Unas actuaciones impresionantes de casi todo el plantel y un plano secuencia que me dejó boquiabierto durante varios minutos por la belleza con la que está filmada. La gran favorita para muchos y creo que se llevará el Oscar a la mejor película, aunque para mí la mejor sería…
La forma del agua. Me ha encantado TODO en esta película. Una banda sonora magistral de un Alexander Desplat también nominado, una fotografía bellísima, unas actuaciones maravillosas, un guion que roza la perfección y una historia bella, muy muy bella. Una película en la que la dirección es el punto más fuerte y eso es mucho decir porque todo lo demás de la cinta es ciertamente maravilloso. Por todos estos motivos creo que La forma del agua y su director Guillermo del Toro deberían llevarse la estatuilla a casa.
Se da la curiosa circunstancia de que si Guillermo del Toro se llevará el Oscar a mejor director sería el cuarto Oscar mexicano de la categoría en los últimos 5 años.
En fin. Disfrutemos de la noche. Enfadémonos lo justo y necesario. Y aunque gritemos a voz en grito al día siguiente en el trabajo que es la última vez que vemos los Oscar porque no merece la pena tener tanto sueño para que luego le den los premios a quien menos los merece…. A pesar de eso, nos vemos el año que viene.
¡¡Qué grande es el cine!! ¡¡Y qué noche más grande!!